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sábado, 9 de mayo de 2020

Salud mental durante el COVID-19


El problema sanitario internacional nos ha dado la oportunidad de ver las cosas que se han ignorado durante mucho tiempo, y un nuevo concepto de salud se adentra no sólo por las vías respiratorias, sino también por la mente.

Click aquí para ver video (en alemán)


viernes, 1 de mayo de 2020

Reflexión sobre los delitos informáticos

Ciberseguros: ¿Cómo protegerse frente a los delitos informáticos?
Click aquí para ver la investigación completa.

Los delitos informáticos tienen lugar en el día a día, de tal forma en que muchos de ellos se han normalizado o no se toman cartas en el asunto. La sociedad de conocimiento y la sociedad moderna dependen en gran medida del uso de las nuevas tecnologías, por lo que los actos delictivos también se han actualizado. Para ello se ha realizado una encuesta dentro de un área reducida al municipio de Colotlán, Jalisco. El propósito de las preguntas era testear la vulnerabilidad a la que se sienten expuestos estos usuarios, con un total de 22 en la muestra tomada. 

Casi en la misma proporción de hombres y mujeres contestaron, siendo la mayoría estudiantes de licenciatura entre 20 y 25 años. Todos dijeron interesarse en su seguridad con el uso de tecnologías al menos un poco, pero los resultados arrojados contradicen esta premisa. La mayor parte de los encuestados usan un sistema operativo Android (63.6%), tan sólo 13.6% Windows, y el 100% del total de 22.7% que usa ¡OS contestó que no le preocupa tomar acciones para cuidarse puesto que hace uso de la marca Apple, dicha respuesta la puse a fin de probar mi teoría acerca de la confianza ciega en un sistema operativo sobre otros. 

Tan sólo el 13.6% aseguró que sí lee las restricciones antes de bajar una app, y el resto se divide a la mitad entre un rotundo no y a veces, lo cual es preocupante porque más adelante el 90.9% eligió al menos una situación en la que que se siente amenzado a su seguridad, sólo el 9.1% aseguró que nada le preocupa. Alrededor del 40 al 60% le preocupa que hagan uso de su tarjeta bancaria, hacer compras en línea, que envíen mensajes que ellos no enviaron, entre otros. Estos no son tan impactantes hasta ver que cerca del 40% dijo sentir miedo a que lo secuestren, lo extorsionen, o que aparezcan en páginas de contenido sexual. 

Sin embargo, dos de las 'trampas' puestas fueron acerca de las ocasiones en que activan su localización, y la de proporcionar sus cookies para saber qué tipo de tamal son (o cualquier otro caracter) al que la mitad respondió que sí lo hace. Tomemos en cuenta que esas páginas son 0% confiables y hacen uso de más datos que sólo las cookies. Sólo el 4.5% no activa su localizador para nada, mientras que casi el 90% lo usa para Google Maps, el cual tiene los permisos para ofrecerte su publicidad en las redes sociales o búsquedas en internet, a lo cual todos respondieron usar al menos una (Whatsapp), y con porcentajes altos en Youtube, Facebook e Instagram. No fue una sorpresa que el 61.9% respondiera que sí ha recibido publicidad de algo que dijo en voz alta, es decir que ni siquiera escribió, esto porque en los términos y condiciones de muchas aplicaciones aceptan el uso de audio y video, entre mucha más información personal.

Fuera de cualquier aplicación, la conclusión general dice que mas que miedo a las aplicaciones es miedo a personas reales con delitos mayores que se pueden traducir en cosas que pasan con o sin internet. Aunque sigue latente el terror a ser espiado y cerca de la mitad ha tapado su cámara de video, la mayoría opta simplemente por usar sus cuentas en privado. 

El verdadero peligro tiene lugar con las personas que se relacionan en internet, puesto que realmente la mayoría usa antivirus tanto de paga como gratuito, y la verdadera seguridad está en el uso del usuario y no de grandes compañías de espionaje.